Taboulé
Ingredientes
- Pasta de couscous (2 vasos)
- 2 tomates
- Una cebolla
- Un pimiento verde
- medio pepino
- un bote de aceitunas negras
- un puñado abundante de pasas
- Mantequilla
- Hierbabuena o menta
- Pimienta
- Cúrcuma
- Un limón
- Aceite de oliva virgen
La pasta de couscous es parecida a la sémola, ahora es relativamente fácil de
encontrar en cualquier tienda o supermercado.
La mayoría son ingredientes al gusto de cada uno y se pueden sustituir por
algunos que sean similares, por ejemplo, dátiles o ciruelas secas en vez
de las pasas o añadir algunos adicionales como piñones.
Preparación
Lo más importante de la pasta es que debemos utilizar la misma cantidad de agua que de pasta.
En mi caso el agua cubre justo la pasta y es así como debe ser. Hay dos formas de preparar
la pasta, al microondas que es como yo lo hago: se cubre la pasta con agua y se mete unos
dos minutos a máxima potencia. La otra opción es hervir el agua que se necesita y verterla
sobre la pasta tapandola a continuación.
Los siguientes pasos son opcionales, podíamos haber incluido la mantequilla en el paso
anterior, pero de esta forma conseguimos que la pasta gane en sabor y tenga una textura
más suelta.
Con la sarten a fuego lento derretimos una nuez de mantequilla en ella.
Añadimos la pasta que acabamos de preparar, para saber si lo hemos hecho bien debemos
comprobar que los granos de pasta han engordado y que no hay ningún sobrante de agua.
Lo mezclamos todo en la sarten y espolvoreamos por encima con la cúrcuma. En estos momentos
la pasta forma pegotes que es lo que nos encargaremos de eliminar en el siguiente paso.
Con la misma paleta de madera vamos removiendo la mezcla hasta que la cúrcuma se
mezcla por completo, fijaros en el cambio de color de la pasta, y lo más importante
vamos apretando con la paleta hasta lograr que los granos queden sueltos.
Una vez logrado retiramos del fuego y dejamos enfriar.
A partir de ahora ya hemos terminado con la cocina y lo único que tenemos que hacer es picar
los componentes que vamos a utilizar en trozos pequeños y mezclarlos con la pasta.
Una de las cosas que me gusta de este plato es la variedad cromática que presenta aqui tenemos
el tomate, pimiento, pepino, cebolla y las pasas.
El gran secreto de este plato, el aliño. En este caso ese toque especial lo da el
limón exprimido y la hierbabuena. Una vez aliñado lo metemos en el frigorífico a
refrescar y justo antes de servirlo añadimos aceite de oliva y pimienta molida
al gusto.
Para presentar este plato lo ideal son unos cuencos individuales, es un plato muy fresco asi que está especialmente recomendado para el verano.