Croquetas de emperador
Ingredientes
- 2 filetes de emperador fresco (400gr)
- Un tomate grande
- 50 gramos de piñones
- Pan rallado
- Vino blanco
- Queso curado
- Un huevo
- Perejil
- Aceite y sal
El emperador, o pez espada, es uno de los pescados más fáciles de encontrar fresco en
las pescaderías. También podemos encontrarlo en la sección de congelados pero si
tenemos oportunidad es mejor con pescado fresco. El resto de ingredientes son
bastante comunes y quizá lo único que nos pueda presentar problemas son los piñones,
en este caso podemos sustituirlos por almendras.
Este plato es muy sencillo y a la vez proporciona un aire nuevo a una especialidad
tan típica como puedan ser las croquetas.
Preparación
Para empezar partiremos los filetes de emperador en tacos pequeños, aproximadamente del
tamaño de un pulgar y los pondremos en una sarten con un poco de aceite a fuego medio.
Lo removemos de forma contínua hasta que el pescado cambie de color a un tono hueso.
A la vez que el emperador se va dorando, partiremos el tomate en dados pequeños. Aunque
yo no lo hice, es recomendable quitarle la piel al tomate.
Truco: para pelar tomates de una forma cómoda lo ideal es meterlos unos minutos en
agua hirviendo, después con un cuchillo y bajo el chorro de agua fría podremos quitar
la piel con suma facilidad.
Ahora bajamos el fuego e incorporamos todos los ingredientes, el tomate, los piñones, dos
cucharadas de pan rallado, otras dos cucharadas del queso rallado y añadimos un buen
chorro de vino blanco. Con el propio jugo del emperador y los tomates y el vino que hemos
añadido dejamos cocer unos cinco minutos o hasta que se reduzca.
El siguiente paso consiste en retirar la mezcla del fuego e introducirla en el accesorio
de picar de la batidora. A la mezcla le añadiremos perejil abundante e incluso podemos
añadir unas ramas de cilantro. Lo ideal es irlo picando en pequeños pasos e ir reservando
lo que vamos haciendo.
Aquí se puede ver el aspecto que presenta lo que va a ser la masa de las croquetas, las
pieles de tomate que se ven se pueden evitar pelando el tomate como he explicado
anteriormente.
Realmente fácil y sin utilizar bechamel.
Llega la parte divertida en la que tienes que meter las manos en la masa. En un plato
habremos batido un huevo y en la mesa habremos extendido pan rallado en abundancia.
El mecanismo es el mismo que para las croquetas tradicionales, tomamos una porción de la
masa y la modelamos con la mano. La hacemos rodar por el plato con el huevo batido, que va
a ser lo que haga que se pegue el pan rallado, y finalmente la pasamos por la mesa para
acabar de rebozarla en el pan.
Nota para los mallorquines. Si en vez de pan se utiliza galleta picada el resultado es
el mismo :)
Ya nos queda el último paso, en una sartén con abundante aceite caliente iremos tirando
las croquetas hasta que la parte exterior tome un color dorado, normalmente en un minuto
o así suele estar listo.
A la hora de sacar las croquetas es aconsejable depositarlas sobre un plato con una servilleta
de papel en el fondo para que absorba el exceso de aceite.
Sugerencias finales
Aquí tenemos el resultado final, estas maravillosas croquetas acompañadas con unas aceitunas negras, unos pimientos de piquillo que complementan su sabor de forma perfecta y unas alcaparras para acabar de dar un toque de color.