En igualdad de condiciones la solución más sencilla es probablemente la correcta
Tenemos por un lado a los periodistas con ganas de sacar un titular o bien a la comisión de investigación más estúpida que se ha podido encontrar en años
Y vale que la estupidez humana es infinita, pero esto equivale a esperar a Occam en una esquina y coserle a navajazos