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Pet Shop Boys y el acorazado Potemkin

Noches mágicas en La Granja de San Ildefonso Ayer por la noche me enteraba gracias al Camarada Bakunin de un concierto de los Pet Shop Boys en Segovia. Todos los que me conocen saben que es un grupo que me encanta y como estas cosas saben mejor cuando no están planeadas, pillé el coche y me planté en los jardines del Palacio Real de La Granja. Una vez allí pude conocer al Camarada y a uno de sus obreros especializados así que además tuve una blogs&beers, también me relacioné con la gente civil que acompañaba al Camarada (que por cierto le llamaban con otro nick bastante extraño) así que habré acumulado puntos para el certificado de permanencia en La Vida Real™

El concierto, por llamarlo de alguna forma, consistía en la proyección de la película El acorazado Potemkin del cineasta ruso Serguéi Eisenstein, una obra maestra del cine con un fuerte componente ideológico al que no son ajenos Pet Shop Boys, ya que en su primera representación, en Trafalgar Square en 2004, se utilizó esta obra como forma de protesta de la invasión de Irak.

La nueva banda sonora de la película está creada por ellos y la puesta en escena es muy sobria, siendo la protagonista absoluta la proyección. Pet Shop Boys junto a la orquesta simfónica de Dresde, de 25 miembros, ponen música a las imágenes y logran crear una atmósfera, tal como se anuncia en el cartel, de una noche mágica.

La historia está dividida en cinco episodios, siendo el cuarto La escalera de Odessa, quizá el más conocido, donde la imagen en la pantalla cautiva por completo y hace que lo sigas con especial intensidad. Y, en mi opinión, el quinto Reunión con el escuadrón que es donde la música alcanza su mayor cota de brillantez en un crecendo continuado absolutamente perfecto.

Imagen del concierto Con un buen número de gente asistiendo al concierto, incluso Alaska se encontraba entre el publico, pero sin agobios aunque la entrada era gratuita, una temperatura muy agradable, un sonido muy limpio y con un volumen correcto, un bis de una las melodías, creo que esta experiencia sólo se puede valorar como excepcional.

La única pega que se le puede poner es que los subtítulos de la película eran en inglés, pero según podía oir había un gran número de traductores improvisados a lo largo de todo el público.

Y como muestra de que todos los asistentes disfrutaron, media hora después de terminar el concierto algunos miembros de la orquesta que bajaban por la calle todavía eran aplaudidos por la gente que quedaba por allí.

PD. Veo ya noticias en algún periódico sobre 25.000 personas, juas. Supongo que es debido a que les pilla cerca la comunidad de Madrid y sus métodos para contar manifestantes

dom 30 julio 2006 07:191 comentarios