Bernardo trigésimo quinto nos invitó a unas cervecitas junto con un grupo de amigos en el Valhalla, una cervecería en la que no hace falta morir en combate para entrar en ella. Decoración curiosa y aparte de una impresionante carta de cervezas cosas tan exóticas como met de oso, sangre de vikingo o la clásica hidromiel.










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Recorrido por varios restos arqueológicos
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Lula